viernes, 13 de abril de 2012

Sombras en la lejanía


El  muchacho  sentado  en  la  arena  miraba  el  océano  con  sus  grandes  ojos  negros.  Su pelo  era  oscuro,  y  su  piel  morena  hacía  resaltar  más  el  color  naranja  de  su  pantalón corto.
Estaba  allí  inmóvil  y  mirando  hacia  el  futuro,  el  otro  continente,  que  para  su  mente  de apenas  trece  años  estaba  sólo  a  un  salto.
-¡Mohamed!.  Una  voz  de  mujer  lo  sacó  de  sus  pensamientos.  Debía  volver,  su  madre  le necesitaba.  A  menudo  tenía  que  cuidar  de  sus  tres  hermanos  menores,  o  ir  en  busca  de  las  cabras  a  algún  lugar  indicado.  La vida  es  dura  en  Marruecos.  Los  sueños  se borran  entre  la  bruma  y  la  escasez.
-¡Si  yo  tuviera  una  tele,  o  una  radio! -pero  en  la  pequeña  aldea  no  había  ni  luz  eléctrica.
Mohamed  jugaba  con  latas  y  palos,  pero  por  las  noches, tumbado  en su  estera,  soñaba  con  cruzar.  Se imaginaba  en  la  patera.  No importaban  las  condiciones.  Podía  sentir  cómo  el  agua  salada salpicaba  su  cara,  y  cómo  la  brisa  le  hacía  cerrar  los  ojos.
Tenía  que  hacerlo,  por  él  y  por  los  suyos.  En  Europa  estaba  su  futuro.  Si  conseguía  llegar  tal  vez  ya  no  lo  deportarían.  Otros  tenían  que  ayudarle.
Aquella  mañana  el  niño  se  levantó  más  temprano  que  nunca.  Casi  no  se  veía.  Sólo  los  bultos  negros  en  la  playa.  Hombres,  mujeres  y niños  -bebés  algunos-,  silenciosos.  Mohamed  se  coló  entre  ellos.  ¡Era la  ocasión!.  Sin  dudarlo  y  escuchando  los  latidos  acelerados  de  su corazón  se  subió  a  la  patera.  Se  acurrucó  en  el  suelo,  entre  dos mujeres  jóvenes.  Apenas  podía  respirar,  mitad angustia,  mitad emoción.  Cuando  el  sol  empezó  a  lucir  en  el  cielo,  Mohamed  divisaba  a  lo  lejos  las  pequeñas  casitas  de  su  aldea,  y  tan  sólo  abrió  su  boca  para  decir: “Lo  hago  por  todos.  Lo  voy  a  conseguir”.
Rodrigo Fernández Pérez


ELLA NO PUEDE VER LA FORMA EN QUE TUS OJOS
SE ILUMINAN CUANDO SONRIES
NUNCA NOTARA COMO TE DETIENES Y OBSERVAS
CUANDO ELLA PASA POR AHI
Y NO PUEDES VERME DESEANDOTE COMO TU LA DESEAS A ELLA
PERO TU LO ERES TODO PARA MI

SOLO QUIERO DEMOSTRARTE
QUE ELLA NI SIQUIERA TE CONOCE
ELLA NUNCA TE AMARA
COMO YO QUIERO (AMARTE)
Y SOLO VES ATRAVES DE MI
SI SOLO ME CONOCIERAS
PODRIAMOS SER UN HERMOSO MILAGRO, INCREIBLE
EN VEZ DE SER SOLO INVISIBLE

SI

HAY UN FUEGO EN TU INTERIOR
QUE NO AYUDA EN NADA PERO BRILLA HACIA AFUERA
ELLA NUNCA VERA LA LUZ
NO IMPORTA QUE HAGAS
Y TODO LO QUE PIENSO DE TI
ES COM HACER QUE PIENSES EN MI
TODO LO QUE PUDIERAMOS SER

SOLO QUIERO DEMOSTRARTE
ELLA NI SIQUIERA TE CONOCE
NUNCA TE AMARA
COMO YO QUIERO (AMARTE)
Y TU SOLO VES A TRAVES DE MI (EN EL SENTIDO QUE LO TRASPASA, NO LO NOTA)
SI TAN SOLO ME CONOCIERAS
PODRIAMOS SER UN HERMOSO MILAGRO, INCREIBLE
EN VEZ DE SER SOLO INVISIBLE

COMO SOMBRAS EN UNA LUZ APAGADA
OH SOMOS INVISIBLES
SOLO QUIERO MIRAR EN TUS OJOS
Y HACERTE DAR CUENTA

SOLO QUIERO DEMOSTRARTE
ELLA NI SIQUIERA TE CONOCE
NENE DEJAME AMARTE
DEJAME DESEARTE
TU SOLO VES A TRAVES DE MI
PERO SI SOLO ME CONOCIERAS
PODRIAMOS SER UN HERMOSO MILAGRO, INCREIBLE
ENVEZ DE SER SOLO INVISIBLE

OOOHH SII

ELLA NO PUEDE VER LA MANERA EN QUE TUS OJOS
SE ILUMINAN CUANDO SONRIES... 

Anónimo

El bosque de los sueños


Sueño, porque soñar es gratis
sueño en soñar contigo
porque si no sueñas ahora
nunca sabrás tu destino.
Sueño que estoy navegando,
y también en un pueblo perdido,
sueño que estoy caminando
pero nunca me he movido.

Marina López Agudo

Soñar


Soñar,
soñar es gratis e imaginario,
soñar,
nunca te olvides de soñar.
Soñar,
imaginar cosas que nunca
podrás realizar.
Soñar,
lo más bonito y auténtico
que hay.
Soñar,
nunca te olvides de soñar y 
de disfrutar.

Aroa Alonso Alonso

El Silencio

El silencio,
ese momento de aislamiento,
de tranquilidad, de paz.

El silencio,
te acompaña, te envuelve,
te relaja, te abraza.

En el silencio,
tu memoria se realza,
tus recuerdos se reavivan,
tu conciencia se asienta.

Solo en el silencio,
leyendo este momento.

El silencio,
ese sentimiento único
en el que todo tu cuerpo
cree que tu mente
es lo único existente.

El silencio
te rodea en una burbuja
en la que solo se oye
el eco de tu mente.

Solo en el silencio,
leyendo este momento.

Álvaro Leiva

Porque pensar que fue casualidad.
Porque pensar mal,
o pensar en el que dirán.
Solamente limitarnos a amar.

Ángela González Baizán