domingo, 4 de febrero de 2018

Cómo explicarte

Cómo hacerle entender al terco que no siempre tiene que llevar la razón,
Cómo explicarle al ciego que puede sentir más que alguien, sin ver;
Cómo explicarle a un ciego que hay felicidad más allá del dolor;
Cómo explicarte a ti, corazón, que no por quererte más voy a hacerlo mejor, que no por no hacerlo como a ti te gustaría no lo hago con todas mis ganas,
Que por muy rota que esté, me das toda la fuerza y confianza que necesito para salir adelante,
Que quiero verte volar, aunque aprender implique caer,
Yo estaré para impulsarte
Incluso cuando ya no esté.
Incluso cuando ya no quieras verme,
Cuando te vayas, cuando encuentres tu camino y no sea a mi lado,
Cuanto te des cuenta después de todo el tiempo que pase
Que siempre he buscado
Que tú seas feliz,



Y sigo haciéndolo.

Elena Rodríguez de la Torre

Me quiero más a mí...

Eres vida,
Eres esa canción que escuchas en bucle y de la que no te cansas,
Eres risa,
Lágrimas y esperanza.
Eres ese libro que tanto me gusta y que no dejo de leer
Una
Y otra
Y otra vez.


Hasta que me canso.
Hasta que los párrafos ya no transmiten lo mismo,
Hasta que la luna se esconde y vuelve a salir el sol;
Y con su huida también huyes tú.
Tú, cual estrella fugaz,
Que pasaste por mi vida para recordarme lo que significaba vivir,
Disfrutar,
Y ayudarme a saber quién era.
Tú,
Más tú que nunca,
Y con todo lo que conllevaba ser tú,
Decidiste irte.
Y cómo doliste.
Doliste como ver la vida pasar desde un vagón de tren contemplando el paisaje con melancolía,
Fue bonito,
Pero desde lejos.

Porque te fuiste,
Y contigo te llevaste todo,
Te llevaste las flores de la primavera,
Los pétalos que arrancaba como niña para saber si me querías,
Es curioso,
Hasta ellas me lo advertían.
“NO
TE
QUIERE”
Y yo seguía aferrada a la esperanza, engañándome convencida de que sí,
Que esta vez era la de verdad.

Pobre ilusa,
Volviste a irte, y esta vez te llevaste el invierno, cada copo de nieve entre el que había rebuscado trozos de tu amor.


Y no estaban.
Y tú tampoco estabas.

Con esto quiero decirte que te quiero,
Pero me quiero más a mí.

Lo siento, pero esta vez me voy yo.

Elena Rodríguez de la Torre

Lau C.

ME DA PENA

Me da pena ver cómo la gente desaprovecha la vida, que se crea una rutina y no sale de ella, que no hace cambios, que no experimenta ni hace nada.
Me da pena observar como perdemos el tiempo tan a menudo, con cualquier cosa.
Me da pena ver cómo le ponemos precio a todo y lo confundimos con el valor. Que cuanto más cueste algo, más valor tiene. Que los mejores detalles son los más baratos, no cuestan nada, una caricia, un abrazo, un beso, una sonrisa, una lágrima, incluso una mirada...
Me da pena.
Me da pena, mucha pena.
Me da pena como nos aferramos a las personas tan temprano, tan jóvenes...
Me dan pena las preocupaciones, nos preocupamos por todo, no disfrutamos de lo bueno que tiene la vida. Para nosotros tiene más valor un número que un momento. Qué triste, ¿no?
Así de triste es.
Me gusta la vida, me gustan los momentos, me gustan los gestos, me gusta reír, me gusta llorar, me gusta sonreír, me gustan muchas cosas que seguramente a muchas personas les parecen insignificantes.
Pero a mí me gusta.
Es lo que importa.

Supongo.