domingo, 28 de enero de 2018

HISTORIAS III

Quizás debería haber pensado en ti
Lo siento de veras
Me duele pasar por tu lado y no verte
Te miro y no te veo
Se que piensas que he cambiado
No lo he hecho
Se que crees que todo ha cambiado
Pero no es así

Seguimos siendo las mismas personas
En el mismo espacio, en el mismo tiempo
Seguimos siendo niños llenos de sueños, de ganas, de atrevimiento…
Seguimos siendo cóndores, huyendo de lo establecido
Seguimos siendo nosotros, a pesar de que ya no exista un nosotros

Y no vaya a existir
Porque cuando alguien no se despide, es porque no va a volver
Y tú, nunca te despediste.

Seguimos siendo y seremos siempre la canción olvidada, la última nota, la poesía inacabada
Seguimos siendo y seremos, aquello que nunca se olvida
Seremos siempre una estrofa en nuestros pasados

Seguimos siendo y seremos siempre niños.

Paula Alonso

VIVE LA VIDA...

Vive la vida, tu vida.
No hagas lo que te manden, disfruta.
Cumple tus sueños, no los de tus padres.
Trabaja en lo que te gusta, no lo que te obliguen.
Cuida a tu familia, pronto no estarán...
Sal, disfruta con tus amigos.
Diviértete, haz lo que te gusta.
Y cuando ya no puedas más...
DESCANSA.

Pablo Fernández Tomé

YO LA MIRABA...


CALIGRAMA





Paula del Carmen Fernández

HISTORIAS

Algunas tan largas, otras tan fugaces. Algunas tan bonitas y otras tan tristes. Algunas tan importantes y otras tan insignificantes. Algunas que jamás pasarán del prólogo. Otras que no dejarán nunca de sacarnos lágrimas. Muchas que ya no nos dice nada.  Historias. Historias que marcan, que te dejan huella. Historias que desearías que nunca hubieran sucedido. Historias. De esas que te enganchan, de esas que no quieres ver. Historias que odias, porque no las entiendes. Historias que te encantaría que te pasaran a ti, pero sabes que nunca te pasarán. Historias. Historias que te cambian. Te hacen ver las cosas de otra manera. Algunas duelen. Algunas te arrepientes de haberlas creado. Historias. Historias que nunca superé.


Paula Alonso

AMOR Y TIEMPO

Porque dejamos de amar locamente a medida que el tiempo pasa, porque todo el mundo habla de sus amores juveniles en los que se hacían locuras por la otra persona y simplemente vivían el momento como si fuese la última vez que se fuesen a ver.
Porque todo se vuelve monótono, sin sentido, los te quiero rutinarios y sin sentimiento, los besos sin pasión...
A dónde va todo ese amor, esas ganas locas de vivir el momento y comerte a besos a esa persona, esas despedidas en las que a los dos minutos ya sientes la necesidad de volver a verle, o esos reencuentros en los en los que tu corazón va latiendo más y más rápido, esas mariposas en el estómago, o esa sonrisilla tonta que por más que quieras no puedes borrar de tu rostro, porque simplemente eres feliz. Esas miradas en las que no hace falta decir ni una sola palabra para saber que estas deseando comértelo a besos y disfrutar por completo de él... Ojalá nunca dejásemos de sentir todo esto por alguien, porque simplemente es mágico.

Carmen Martínez Alonso

La sencillez



Diego Leiva